Espejismos de una Escena Rap

Texto Marcelo Ayala Fotos Autumn Sonnichsen

São Paulo, Brasil

En octubre del 2015, Caro Vapor/Vida e Veneno el primer trabajo como solista de Don L completó dos años. PARALELO habló con el rapero en São Paulo sobre el escenario del rap brasileño y algunas singularidades de la industria musical en ese país.

Después del lanzamiento de Caro Valor/Vida e Veneno, ¿qué cambió en tu vida profesional y personal?

Te nombro una en concreto: me establecí en São Paulo.

¿Cómo fue tu llegada en la ciudad?

Los cearenses (de Ceará, región noreste) son un pueblo acostumbrado a vivir en éxodo por Brasil y a adaptarse a condiciones desfavorables para transformarlas a su conveniencia. Yo cumplo con ese estereotipo. Acogí a São Paulo por la cultura de trabajo musical y los eventos culturales 24/7. Es una vida rápida que combina conmigo.

Vamos a la música. El rap en Brasil vive un gran momento, ¿a qué lo atribuyes?

De cierta forma la calidad ha mejorado, pero no creo que vivimos un gran momento. La creación relevante dentro el género se cuenta con los dedos de una mano. El resto, en diez años, no tendrá la menor importancia. La industria del rap brasileña es carente pero, por contar con algunos actos destacados,  existe la ilusión del gran momento.

Tenemos grandes artistas pero poco apoyo, casi ninguna curaduría acompañada de inversión y pocos profesionales con sensibilidad artística.

No hay un escenario de rap relevante en Brasil y es necesario mucho más que views de YouTube
para que eso ocurra.

Si a esto sumamos productores caducos buscando el próximo Luan Santana (una especie de Fausto Miño del sertanejo universitario) en algún ridículo programa de auditorio, no avanzamos. No hay figuras que sepan sobre direccionamiento de carrera y sobre construcción de obra musical.

Si es así, ¿qué se puede hacer?

A pesar de eso existen algunos espacios y talentos para aprovecharlos, hacer inversiones y plantar culturas musicales que den frutos en los próximos años. O pensamos así o simplemente lo talamos todo, vendemos la madera ahora, ganamos plata rápida y dejamos la tierra infértil para los próximos 30 años.

¿Qué ocurrió en la escena del rap en Brasil en los últimos 10 años?

Como dije, no hay un escenario de rap relevante en Brasil. Y es necesario mucho más que views de YouTube para que surja. Para mi un escenario empieza a existir cuando hay plata circulando entre productores, artistas, marcas, públicos, etc. para por lo menos hacer viable un sustento artístico propio.

Hay algunos casos exitosos de autogestión de carrera y públicos de otros nichos musicales que comenzaron a consumir rap, pero son casos raros. Algunos músicos como Emicida o Carol Konka fueron hábiles en la gestión de su propia carrera y consiguieron reunir a personas correctas a su alrededor: músicos, productores y empresarios en momentos propicios.

Uno pensaría que eso puede impulsar una industria de producción e inversión en nuevos artistas rap pero lo que ocurre es que pocos actos logran surgir.

Foto: Autumn Sonnichsen

Por el estado de Ceará mejor ni pregunto.

No existe escenario regional. Hay casos aislados con éxito local marginal que no se tornan populares en todo el país. El rap es música urbana y las grandes ciudades brasileñas (como Fortaleza, capital de Ceará) sí tienen públicos consumidores, pero eso no significa que exista un escenario.

Finalmente, algunos piensan que el rap y el hip-hop están “desgastados”. ¿Cómo ves el futuro de esos géneros en Brasil?

Todos los géneros musicales están desgastados. Llegamos a una era de pos-géneros donde nadie sabe lo que va a ocurrir. A mí me gustan las posibilidades que se presentan porque eso significa entrar a una nueva fase para descubrir lo que no se conoce.


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